Rencuentro con nuestro fabricante de fustas Spririt of Polo

A pocos kilometros de Buenos Aires, se encuentra el taller de Manuel, fabricante de fustas para las grandes marcas, dentro de las cuales se encuentra Spirit of Polo.
Una pequeña habitación llena de herramientas, hilos de color y olor a cuero, donde Manuel y sus tres empleados trabajan al ritmo de un antiguo telar. Podríamos pensar en un taller de tejidos del viejo Lyon.
L’un des ouvriers est en train de réaliser une cravache en cuir. Après avoir encollé la tige en plastique d’un fin papier, afin d’améliorer l’adhérence du cuir, il tresse les lanières de cuir à la main. Le manche en cuir est ensuite fixé à l’une des extrémités de la cravache. Un bouton Spirit of Polo est inséré sur la tête du manche de la cravache et puis entouré d’une nouvelle tresse de cuir. Dessus, dessous, il est d’une telle dextérité qu’il lui faut moins d’une minute pour réaliser cela. La dragonne, la claquette en cuir ou la lanière, cousues à la main, sont ajoutées à la fin. Pour faire briller le cuir, la cravache est frottée avec…un os de vache !
Uno de los trabajadores está realizando una fusta de cuero. Luego de unir un papel muy fino a la varilla central de plástico a fin de mejorar la adherencia del cuero, el artesano trenza las tiras de cuero a mano. El mango de cuero se une entonces a un extremo de la fusta. Un boton de Spirit of Polo se inserta en la cabeza del mango y se rodea de un nuevo cuero trenzado. Arriba, abajo, es tal destreza que tarda menos de un minuto en hacer esto. La correa, la lengueta de cuero o las tiras finales, cosidos a mano, se añaden al final. Para darle brillo al cuero, la fusta ... se frota con un hueso de vaca!
Al fondo del taller otro trabajador controla el telar. Las bobinas se cruzan a un ritmo rápido en medio de un ruido ensordecedor. Poco a poco la fusta se cubre como una tela de colores.
Un promedio de 350 fustas se hacen por semana en el taller. Cada fusta se puede personalizar eligiendo colores, materiales y ornamentos. Todos los materiales utilizados, desde el hilo de cuero a los hilos de color provienen de la Argentina. Las fustas son enteramente hechas a mano.
Manuel es un artesano tradicional, de los que ya casi no se ven en Europa, apasionado y feliz de hacernos descubrir su pasión y su taller.
Usted puede descubrir imagenes de las fustas en nuestra visita en :




















































En Argentine, il ne doit pas y avoir beaucoup de famille de joueurs de polo comme celle-ci ! Chris Ashton a visité une estancia unique, entièrement tenue par une famille de 4 soeurs dont le nom sonne remarquablement anglais.
